El gobierno fijó las reglas del 2026
Primer presupuesto con superávit y tensiones politicas
El congreso sancionó el presupuesto 2026 y el Gobierno logró, por primera vez en décadas, aprobar una ley de gastos y recursos sin déficit fiscal.
27 de Diciembre de 2025
El Congreso sancionó el Presupuesto 2026 y el Gobierno logró, por primera vez en décadas, aprobar una ley de gastos y recursos sin déficit fiscal. Se trata de un hecho político y económico de fuerte impacto, no solo por las cifras que ordenan el funcionamiento del Estado durante el próximo año, sino por el conjunto de definiciones estructurales que fijan un nuevo marco en materia fiscal, tributaria y de relación entre el Estado y los contribuyentes.
El Presupuesto 2026 establece un esquema de equilibrio permanente de las cuentas públicas, con ingresos y gastos alineados y sin recurrir al déficit como herramienta de financiamiento. La ley consolida el principio de superávit como política de Estado y fija límites estrictos al gasto, con el objetivo de sostener estabilidad macroeconómica y previsibilidad a largo plazo.
Junto con la ley de Presupuesto, el oficialismo avanzó en un paquete de reformas fiscales que redefinen el vínculo entre el fisco y los ciudadanos. Se aprueba un régimen de inocencia fiscal que reconoce el derecho de los argentinos a disponer libremente de sus ahorros sin persecución estatal, y se establece un blindaje permanente que los convierte en derechos adquiridos, impidiendo que futuros gobiernos puedan revisar, sancionar o criminalizar decisiones patrimoniales tomadas bajo este marco legal.
En materia penal tributaria, la normativa eleva de manera sustancial el umbral para que la evasión sea considerada delito, que pasa de 1,5 millones de pesos anuales a 100 millones, y reduce el plazo de prescripción de cinco a tres años. Además, se habilita la posibilidad de regularizar deudas fiscales sin consecuencias penales, con la sola obligación de cancelar lo adeudado.
El esquema se completa con la creación de un régimen simplificado del impuesto a las ganancias, que permite regularizar la situación fiscal pagando únicamente sobre lo facturado, dejando de lado criterios vinculados al incremento patrimonial o al nivel de consumo. La ley garantiza de forma permanente este régimen, asegurando que quienes adhieran no puedan ser alcanzados en el futuro por interpretaciones retroactivas ni cambios en las reglas de cálculo.
El Presupuesto 2026 no solo define números y partidas, sino que formaliza un cambio de paradigma: equilibrio fiscal, reducción del poder punitivo del Estado sobre los contribuyentes y un marco de certezas pensado para proyectar ahorro, inversión y actividad económica. La aprobación de la ley marca un punto de inflexión en la política fiscal argentina y abre una nueva etapa en la relación entre el Estado y la sociedad.
