El tiempo - Tutiempo.net
Jueves 15 de Enero de 2026

Festejar y manejar, una bomba de tiempo sobre el asfalto

Navidad al volante: casi 100 conductores alcoholizados en las rutas

La nochebuena volvió a exponer una conducta repetida: manejar despues de beber y convertír la celebreción en peligro publico.

25 de Diciembre de 2025

La madrugada posterior a la Nochebuena volvió a dejar al desnudo una conducta que se repite año tras año y que sigue costando vidas. En distintos puntos del país, los controles viales realizados durante la noche y la mañana del 25 de diciembre detectaron a casi un centenar de conductores manejando con alcohol en sangre. No fue un hecho aislado ni una excepción: fue una postal cruda de cómo una celebración puede transformarse en riesgo colectivo cuando la responsabilidad queda fuera del brindis.

Los operativos se desplegaron sobre rutas nacionales y provinciales, accesos a grandes ciudades y corredores clave del tránsito interurbano. Allí, autos, camionetas y motos fueron detenidos al azar. En demasiados casos, el resultado fue el mismo: test positivos, licencias retenidas, vehículos secuestrados y conductores que, pese a las advertencias, eligieron manejar después de beber.

La mayoría de los casos superaba holgadamente los límites permitidos y algunos registros directamente rozaron niveles alarmantes. No se trató de una copa de más sino de decisiones conscientes, tomadas sabiendo que al volante no solo se pone en juego la propia vida, sino la de cualquiera que circule por la misma ruta.

El dato no sorprende, pero sí indigna. Cada fin de semana largo, cada festejo masivo, cada fecha sensible repite el mismo patrón. Controles que detectan infracciones graves y una pregunta que queda flotando en el aire: ¿cuántos no fueron detectados? ¿Cuántos lograron seguir camino sin ser controlados?

Mientras las campañas de concientización se acumulan y las estadísticas crecen, la realidad sigue siendo brutalmente simple. Manejar alcoholizado no es un error, es una elección. Y esa elección convierte a la vía pública en un escenario de peligro permanente.

 

La Nochebuena dejó mesas llenas, brindis repetidos y festejos extendidos. Pero también dejó rutas con conductores que confundieron celebración con impunidad. La advertencia está escrita hace años. Los controles están. Las consecuencias también. Lo que sigue fallando es algo mucho más básico: la responsabilidad.

Comentarios
Últimas noticias