Ola de inseguridad y vandalismo en el casco urbano
Terror en Barrio Norte: el pirómano de la madrugada atacó en cadena y desató el caos entre los vecinos
Una dramática seguidilla de incendios intencionales destruyó tres vehículos y dañó un cuarto en las inmediaciones de 37 entre 3 y 4. Familias descalzas y en pijama salieron a la calle a empujar sus autos bajo el efecto dominó de las llamas. El testimonio exclusivo de los damnificados ante Diario Identidad expone la desesperación de una zona castigada por el abandono municipal y provincial.
10 de Septiembre de 2026
La madrugada en Barrio Norte se convirtió en una postal del horror. Alrededor de las 4:00 de la mañana, el cruce de las calles 37 entre 3 y 4 se transformó en el escenario de un vertiginoso ataque intencional que desató el pánico colectivo entre los frentistas del casco urbano.
El episodio comenzó con estruendos secos y repetitivos contra las carrocerías. Norma, una histórica vecina del barrio, relató ante las cámaras de Diario Identidad el temor inmediato a un intento de entradera, una constante que mantiene en vilo a toda la zona: "Fueron golpes y golpes incesantes a las cuatro de la mañana. Vivimos con tanto miedo que pensé que me estaban rompiendo la puerta para entrar a mi casa".
Sin despegarse de las rejas de su ventana por precaución, la mujer discó el 911 y logró divisar a un sujeto que se alejaba a paso rápido del lugar. Apenas segundos después, las llamas comenzaron a devorar un primer vehículo y se propagaron con violencia bajo un peligroso efecto dominó hacia los autos estacionados inmediatamente detrás.
La sirena de alerta de los vecinos rompió el silencio de la noche. En cuestión de minutos, decenas de familias salieron a la vía pública en pijama y descalzas, intentando empujar los coches linderos para salvarlos del fuego. Pese a la llegada de dotaciones de bomberos y móviles policiales, tres automóviles resultaron con destrucción total.
La tensión escaló cuando, en medio del operativo, las sirenas debieron desplazarse a tan solo una cuadra: el mismo atacante había intentado incendiar un vehículo a la vuelta. El propietario de este último rodado, quien ya había sido víctima de un intento de sabotaje la semana anterior, logró frenar el avance del fuego arrojando baldes de agua antes de la llegada de los bomberos.
El reclamo en Barrio Norte se volvió unánime: la ausencia de patrullaje preventivo y la falta de cocheras en la zona obligan a los vecinos a dejar sus vehículos en la vía pública, quedando a merced de la delincuencia. Atrapados entre el miedo a salir de noche y el riesgo de perder sus bienes en la puerta de sus domicilios, los frentistas expresaron su indignación ante la desidia del Ejecutivo municipal y el Ministerio de Seguridad bonaerense. "Ya coleccionamos autos quemados y nadie se hace cargo de nada", sintetizó un vecino golpeado por la impotencia.
