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Lunes 2 de Noviembre de 2026

CORRIENTES: INVESTIGAN LA MUERTE DE UNA DOCENTE RURAL

DENUNCIÓ UNA ESCUELA EN RUINAS, DESAPARECIÓ Y LA ENCONTRARON MUERTA: LAS PREGUNTAS QUE SACUDEN A CORRIENTES

Nanci Estela Godoy tenía 52 años y había dejado constancia de las graves condiciones en las que encontró la Escuela Rural N.º 626, donde trabajaba. Después de casi tres semanas de búsqueda, su cuerpo fue hallado en una zona de monte de difícil acceso y sin señal telefónica. Hay cinco detenidos. La Justicia debe esclarecer qué ocurrió y si sus denuncias tuvieron alguna relación con el crimen.

29 de Octubre de 2026

Una escuela en condiciones de abandono. Denuncias sobre presuntas irregularidades. Una docente que decidió dejar constancia de lo que veía. Una desaparición que mantuvo en vilo a su familia durante casi tres semanas. Y un cuerpo encontrado en medio del monte, en un lugar de difícil acceso y sin señal de celular.

La historia de Nanci Estela Godoy, la maestra rural de 52 años hallada sin vida en el departamento correntino de Esquina, abre una serie de interrogantes que la investigación judicial deberá responder. Porque detrás de su muerte no solo está la necesidad de determinar quiénes fueron los responsables: también hay que reconstruir qué sucedió en sus últimos días y establecer si existe alguna conexión entre el crimen y las irregularidades que había denunciado.

UNA ESCUELA QUE, SEGÚN ELLA, ESTABA ABANDONADA

Godoy se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626, ubicada en el paraje El Malezal, dentro de la estancia El Curupí. Llegar hasta el establecimiento no era sencillo: el recorrido podía demandar varias horas de traslado, incluida una parte a caballo, por caminos rurales, arroyos y sectores anegados. La comunicación telefónica en la zona era prácticamente inexistente.

Pero las dificultades no terminaban en el camino.

En un informe presentado el 15 de agosto ante las autoridades educativas, la docente describió las condiciones en las que encontró el establecimiento. Según dejó asentado, había baños obstruidos, falta de agua potable, suciedad acumulada, materiales deteriorados y elementos didácticos inutilizables. También señaló que no había encontrado registros escolares posteriores a 2024.

La maestra incluso documentó parte de esa realidad mediante imágenes y mensajes de audio enviados a una colega. En uno de ellos describió la situación con una frase contundente: “Era una escuela fantasma, con alumnos fantasmas”.

Godoy también cuestionó el desempeño del director titular, a quien acusó de concurrir apenas tres veces en dos años pese a continuar cobrando su salario, y presentó una nota contra la supervisora escolar por la falta de controles. Esas afirmaciones forman parte de los antecedentes que deberán analizarse con la documentación correspondiente.

Su preocupación, según sus propios mensajes, estaba puesta en las condiciones en las que estudiaban los chicos. ¿Quién controlaba que la escuela funcionara? ¿Qué sucedía con los recursos destinados a mantenerla? ¿Por qué había llegado a semejante estado de deterioro?

Son preguntas que merecen respuestas institucionales, independientemente de lo que finalmente se determine sobre el crimen.

EL ÚLTIMO CONTACTO Y UNA DESAPARICIÓN QUE TERMINÓ DE LA PEOR MANERA

La última comunicación conocida de Nanci con su familia fue el 7 de octubre. Debía regresar a su casa en Esquina el viernes 9, pero no volvió.

En aquella zona rural, las lluvias podían volver intransitables los caminos y era habitual que la docente permaneciera en el establecimiento o en sus inmediaciones. Sin embargo, la ausencia de novedades comenzó a generar preocupación y el 15 de octubre sus familiares denunciaron formalmente su desaparición.

Comenzó entonces una búsqueda que incluyó rastrillajes, testimonios, allanamientos y pericias. Con el correr de los días, la investigación dio un giro y empezó a avanzar bajo la hipótesis de un posible femicidio.

Finalmente, el miércoles 28 de octubre, efectivos que recorrían el paraje El Malezal encontraron el cuerpo de la docente en un sector de monte y bañados de difícil acceso. El lugar carecía de señal telefónica y exigía desplazamientos a caballo.

El hallazgo puso fin a la búsqueda, pero no al misterio.

La autopsia y las pericias forenses resultan fundamentales para determinar la causa y la data de la muerte, así como para establecer si existieron otros hechos de violencia antes del fallecimiento. Los investigadores tampoco descartan que el cuerpo haya sido trasladado hasta el lugar donde fue encontrado.

CINCO DETENIDOS Y UNA INVESTIGACIÓN QUE DEBE LLEGAR HASTA EL FINAL

Por el caso hay cinco personas detenidas. Cuatro están imputadas por delitos vinculados con el crimen: tres hombres, acusados de femicidio, y una mujer, imputada por homicidio simple. La quinta persona está acusada de falso testimonio.

Entre los elementos que analiza la investigación hay prendas y otros objetos secuestrados durante los procedimientos, cuyos resultados periciales pueden aportar información relevante para reconstruir lo sucedido.

La existencia de detenidos y las imputaciones formuladas no equivalen a una condena: la responsabilidad penal de cada acusado deberá establecerse en el proceso judicial.

Los fiscales también examinan distintas hipótesis sobre las circunstancias del crimen. Entre ellas, la posible relación con las denuncias que Godoy había presentado por el funcionamiento de la escuela y otras circunstancias del entorno rural en el que trabajaba.

Pero hay una diferencia fundamental entre una hipótesis y una certeza: hasta el momento, no está probado que la hayan asesinado por denunciar las irregularidades escolares. Determinar si hubo una conexión entre ambas cosas es precisamente una de las cuestiones que la investigación debe esclarecer.

¿LA MATARON POR DENUNCIAR? LA PREGUNTA QUE EXIGE RESPUESTAS

La muerte de Nanci Godoy interpela mucho más allá de Corrientes. Una docente que debía recorrer caminos difíciles para llegar a sus alumnos describió problemas graves en la escuela donde trabajaba. Sus denuncias quedaron registradas. Días después, desapareció. Casi tres semanas más tarde, su cuerpo fue encontrado en una zona inhóspita.

La sucesión de estos hechos obliga a preguntar, pero también exige rigor.

¿Se investigaron oportunamente las condiciones de la escuela? ¿Qué respuestas recibió la docente después de presentar sus reclamos? ¿Se comprobaron las irregularidades que señaló? ¿Qué ocurrió durante los días en que estuvo desaparecida? ¿Quiénes participaron de los hechos que terminaron con su vida? ¿Existe una relación entre sus denuncias y el crimen o se trata de líneas de investigación independientes?

Y hay otra cuestión que no puede quedar relegada: ¿qué mecanismos de control fallaron para que una escuela rural llegara a las condiciones que la docente describió?

No corresponde anticipar culpables ni convertir una sospecha en una sentencia. Sí corresponde exigir que cada una de estas preguntas tenga una respuesta basada en pruebas.

Nanci Godoy ya no puede contar lo que vivió. Sus registros, sus comunicaciones y las evidencias reunidas en la causa pueden contribuir a reconstruir su historia.

Ahora, la responsabilidad está en manos de quienes deben investigar.

Porque el hallazgo de un cuerpo no significa que se haya conocido toda la verdad. Y porque cuando una persona desaparece y luego es encontrada muerta, la sociedad tiene derecho a exigir una investigación seria, transparente y exhaustiva.

¿Qué ocurrió realmente con Nanci Godoy? ¿Sus denuncias tuvieron algo que ver con su muerte? ¿Quiénes deben responder por lo sucedido?

La Justicia tiene la última palabra sobre las responsabilidades penales. Pero las preguntas ya están planteadas.

DIARIO IDENTIDAD | Periodismo que incomoda. Preguntas que no pueden quedar sin respuesta.

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