CONFLICTO EN EL CENTRO PLATENSE
El malestar de los trabajadores contra los cortes
Furia y tensión en calle 7: taxistas cortaron el tránsito a las 9 de la mañana y obligaban a una transeúnte a retroceder en contramano En medio de la protesta contra las aplicaciones de transporte, un chofer bloqueó el paso a mitad de cuadra a una vecina que intentaba llegar a su trabajo, exigiéndole una maniobra peligrosa hasta que ellos advirtieron que ella los iba a grabar para mandar a los diarios.
23 de Septiembre de 2026
La postal repetida del conflicto urbano volvió a vivirse en las arterias principales de la capital bonaerense. Pasadas las 9 de la mañana, un sector de taxistas nucleados en protestas contra el desembarco y funcionamiento de aplicaciones de transporte bloqueó el paso vehicular y peatonal en plena calle 7.
Lejos de tratarse de una manifestación ordenada, la medida generó momentos de extrema tensión con los vecinos y trabajadores que circulaban por la zona con la urgencia de llegar a sus puestos laborales.
El dramático episodio: "Me querían obligar a cometer un accidente"
El momento de mayor crispación se vivió cuando una transeúnte que ya se encontraba a mitad de cuadra, intentando continuar su camino hacia el trabajo, quedó atrapada por el corte sorpresivo. Pese a que la mujer ya venía transitando y la habían visto a media cuadra, le cerraron el paso con un taxi de forma intempestiva.
Lejos de contemplar la situación, el conductor le exigió insólitamente que realizara marcha atrás en contramano, exponiéndola a provocar un accidente de tránsito. Ante la negativa de la vecina quien les retrucó que estaba a mitad de cuadra, que no podía meterse por arriba de la plaza y que la dejaran pasar, los taxistas mostraron una total falta de empatía hacia los trabajadores.
La advertencia y el momento clave: hasta que ellos advirtieron que los iba a grabar
La situación dio un giro rotundo cuando la vecina, cansada de la intransigencia, les advirtió que iba a filmar lo que estaban haciendo para mandarlo a los diarios.
Fue en ese preciso instante, hasta que ellos advirtieron que los iba a grabar y que sus maniobras quedarían expuestas públicamente en los medios, que decidieron aflojar, corrieron el vehículo y finalmente la dejaron pasar.
Reflexión: El tiro por la culata del reclamo corporativo
Más allá de la bronca lógica por el caos generado, este tipo de protestas deja al descubierto una profunda contradicción estratégica del sector. Los taxistas se manifiestan en contra de la competencia que representan aplicaciones como Uber y Didi, exigiendo regulaciones y respuestas institucionales. Sin embargo, el método elegido cortar arterias neurálgicas y perjudicar directamente al ciudadano común que intenta llegar a su empleo produce exactamente el efecto contrario al buscado.
La sociedad a la que le bloquean el paso y a la que obligan a maniobras peligrosas es, ni más ni menos, la misma que utiliza el servicio de taxis a diario. Lejos de sumar empatía o apoyo a su reclamo, este accionar genera rechazo, bronca y aleja por completo al pasajero local, empujándolo aún más a optar por las aplicaciones. Si el objetivo es defender la fuente de trabajo, la vía nunca puede ser cagarse en el laburante de al lado ni transformar el reclamo en un castigo contra el vecino. Las demandas gremiales deben canalizarse donde corresponde en la Municipalidad, en el Concejo Deliberante o en los despachos pertinentes, y no convirtiendo las calles en una trampa para quienes solo buscan ganarse el pan de cada día.
