CRISIS EN HAITÍ: TENSIÓN INTERNACIONAL
“Se los van a matar como pollos”: la brutal advertencia de un alcalde a Bukele por el operativo en Haití
Santiago Riverón, alcalde de Dajabón, en República Dominicana, advirtió que las pandillas haitianas podrían masacrar a los militares salvadoreños si Nayib Bukele decide ampliar la respuesta armada para rescatar a cuatro compatriotas secuestrados. Mientras crece la tensión, El Salvador desplegó fuerzas especiales para localizarlos.
23 de Octubre de 2026
La crisis de seguridad en Haití sumó una advertencia tan contundente como inquietante. Santiago Riverón, alcalde de Dajabón, localidad fronteriza de República Dominicana, le advirtió al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que enviar más militares al territorio haitiano podría terminar en una tragedia frente a las pandillas que controlan amplias zonas del país.
“Bukele puede mandar a medio ejército de El Salvador y se lo van a matar como pollos en Haití”, sostuvo el funcionario, en declaraciones difundidas por medios dominicanos. Con esa frase, Riverón puso el foco en la complejidad del terreno, la capacidad de fuego de los grupos criminales y las dificultades que enfrentan las fuerzas extranjeras para operar en áreas dominadas por organizaciones armadas.
La advertencia se produjo después de que cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños fueran secuestrados tras un ataque armado contra el vehículo blindado en el que se desplazaban en la zona de Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe. Los hombres integraban una misión internacional de seguridad desplegada en Haití y, según explicó Bukele, sus tareas estaban vinculadas con operaciones de aviación y evacuaciones médicas, no con el combate directo.
Bukele ordenó una operación para rescatarlos
El presidente salvadoreño anunció una operación militar para localizar y rescatar a los cuatro hombres, y exigió que sean devueltos vivos y sin lesiones. También advirtió que, si no son liberados, podría haber una respuesta mucho más contundente contra las organizaciones responsables.
En ese contexto, El Salvador desplegó efectivos de fuerzas especiales hacia Haití para colaborar en la búsqueda. La operación se desarrolla en un escenario complejo, marcado por los enfrentamientos armados y las dificultades para ingresar en zonas bajo control de las pandillas.
El Gobierno haitiano calificó la liberación de los salvadoreños como una prioridad absoluta y señaló que coordina acciones con la fuerza internacional que trabaja junto con la Policía Nacional para enfrentar a los grupos criminales.
Un territorio donde las pandillas imponen sus reglas
Riverón sostiene que las organizaciones armadas conocen el terreno y cuentan con ventajas que podrían complicar cualquier incursión militar. Su advertencia no se limita al destino de los efectivos salvadoreños: también vuelve a poner sobre la mesa la profundidad de la crisis haitiana y las dificultades para recuperar el control territorial.
El alcalde consideró, además, que el caso podría atraer una mayor atención de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, frente a una situación que excede la capacidad de respuesta de las autoridades locales.
La tensión plantea un interrogante central: ¿hasta dónde puede avanzar una operación militar extranjera en un país donde las bandas armadas controlan territorios estratégicos y desafían a las fuerzas de seguridad?
Mientras continúa la búsqueda, el destino de los cuatro salvadoreños mantiene en alerta a sus autoridades y agrega presión a una crisis regional que amenaza con escalar.
