La educación se ahoga
Escuela bajo el agua
El histórico Colegio Albert Thomas amaneció otra vez inundado y expone una crisis que se repite en varios establecimientos de La Plata.
24 de Febrero de 2026
El agua volvió a ganarles. Este martes, el edificio del Colegio Albert Thomas, sobre calle 1 entre 57 y 58, apareció anegado por filtraciones que no son nuevas ni sorpresivas: son la consecuencia directa de años de desidia. Pasillos convertidos en charcos, sectores inaccesibles y una comunidad educativa que ya no sabe a qué puerta golpear.
Auxiliares y docentes vienen denunciando el estado crítico del inmueble desde hace tiempo. Los reclamos se acumulan, las promesas también. Las obras, en cambio, brillan por su ausencia. Mientras tanto, los chicos entran como pueden, esquivando agua, mojando zapatillas, soportando durante horas la humedad que se mete en la ropa y en los huesos. No es una exageración: es la postal cotidiana de una escuela pública que se cae a pedazos.
El riesgo no es solamente la incomodidad. Techos deteriorados, paredes húmedas y estructuras castigadas por la falta de mantenimiento son una amenaza concreta. La pregunta es incómoda, pero necesaria: ¿qué están esperando? ¿Que ocurra una tragedia para intervenir?
Lo que muestra el video no es un hecho aislado. Es el síntoma de un problema más profundo que atraviesa a varios establecimientos de la ciudad. En La Plata, la educación pública no solo enfrenta desafíos pedagógicos: también pelea contra el agua que cae del cielo y contra la indiferencia que baja desde los despachos.
Versiones cruzadas: un senador nacional del Chaco reconocería solo parte de su descendencia
