INFORMAR TAMBIÉN ES PREVENIR
CONTÓ QUE TENÍA SÍFILIS Y DEJÓ AL DESCUBIERTO CUÁNTO FALTA HABLAR DE SALUD SEXUAL
Una joven de Bahía Blanca compartió su diagnóstico para generar conciencia, pero terminó exponiendo una realidad preocupante: todavía hay más prejuicios que información sobre las infecciones de transmisión sexual.
10 de Junio de 2026
Cuando Shadia Brigitte decidió contar en sus redes sociales que le habían diagnosticado sífilis en etapa primaria, no buscaba generar lástima ni polémica. Quería algo mucho más simple: que otras personas conocieran una enfermedad de la que, según ella misma contó, "casi nadie sabe qué es, cómo se ve o cómo se siente".
Sin embargo, además de los mensajes de apoyo, recibió comentarios cargados de prejuicios. Hubo quienes la señalaron como "promiscua" y quienes utilizaron su diagnóstico como motivo de burla, dejando en evidencia que las infecciones de transmisión sexual siguen rodeadas de estigmas y desinformación.
Y mientras el juicio sigue ocupando el centro de la escena, los casos no dejan de crecer. En 2025 Argentina alcanzó un récord cercano a las 55.000 notificaciones de sífilis, un 71% más que en años anteriores. Tres de cada cuatro diagnósticos corresponden a personas menores de 40 años, con un impacto cada vez mayor en adolescentes y adultos jóvenes.
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por contacto sexual con una persona infectada o por el contacto directo con una llaga o úlcera. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo. Su primera manifestación suele ser una lesión que muchas veces no genera dolor y puede desaparecer sola, pero eso no significa que la enfermedad se haya curado.
Especialistas atribuyen este crecimiento a una menor percepción del riesgo, al uso insuficiente de preservativos y otros métodos de barrera y a las dificultades para acceder a diagnósticos tempranos. La enfermedad tiene tratamiento y cura cuando se detecta a tiempo, pero la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. El uso de preservativo y campo de látex reduce significativamente el riesgo de contagio y también protege frente a otras infecciones de transmisión sexual como VIH, HPV y hepatitis B y C.
En su video, Shadia insistió en una idea que merece ser escuchada: las infecciones de transmisión sexual son problemas de salud, no un reflejo del valor moral de una persona. Cualquier persona puede contraer una ITS y buscar atención médica nunca debería ser motivo de vergüenza.
El mayor aporte de su testimonio fue poner sobre la mesa una conversación que durante años permaneció escondida bajo el prejuicio. Porque mientras muchos siguen eligiendo juzgar antes que informar, otros postergan estudios, ocultan síntomas o evitan consultar por miedo al qué dirán. Y cuando el prejuicio pesa más que la información, el verdadero problema ya no es la enfermedad: es el silencio.
